Copenhague es una ciudad con mucho encanto repleta de casas de colores.
Copenhague es una ciudad con mucho encanto repleta de casas de colores.

 

Si tuviese que resumir Copenhague en tres palabras, diría que es una ciudad agradable, ecológica y bike-friendly. A pesar de no ser especialmente monumental, ha entrado en el podio de mis ciudades favoritas de Europa. Hoy te cuento qué ver en Copenhague en un fin de semana, tiempo suficiente para ver los puntos más emblemáticos de la capital danesa.

Numerosos ferries atracan en Copenhague, ciudad de la que parten numerosos cruceros por Europa.
Numerosos ferries atracan en Copenhague, ciudad de la que parten numerosos cruceros por Europa.

 

Copenhague tiene canales, casas coloridas, la amabilidad de los daneses, su repostería… Pero por encima de todo, tiene ese espíritu “hygge” de difícil traducción al castellano, que significa encontrar la felicidad en las pequeñas cosas, llevar un estilo de vida sencillo y sin grandes pretensiones, a pesar de tener uno de los niveles de vida más altos del mundo. El término “hygge” lo utilizan para todo lo que evoca calma o sensación de hogar. Verás que todos los restaurantes están alumbrados con velitas y decorados de tal forma que te hacen sentir como en casa. Copenhague es un remanso de paz que te hace desconectar de tu vida cotidiana, si no ya me lo dirás 😉

¿Te animas a visitar la ciudad más feliz del mundo?

Qué ver en Copenhague en un fin de semana

Nyhavn

Nyhavn es el canal más famoso de Copenhague, con sus pintorescas casas de colores que lo convierten en un must-see en tu viaje a la ciudad danesa. Construido como activo puerto comercial donde llegaban barcos de todo el mundo, hoy es un canal repleto de bares y antiguos barcos-museo atracados en el agua. Al final del Nyhavn hay un ancla enorme que sirve como memorial por los daneses que perdieron la vida en la Segunda Guerra Mundial. Aunque ahora cueste imaginarlo, en sus inicios la zona de Nyhavn estaba llena de prostíbulos y tabernas frecuentadas por marineros.

Merece la pena recorrer el canal completo de un extremo a otro e incluso a diferentes horas para verlo de día y de noche. Desde luego, si buscas un lugar de postal, este es tu sitio.

Canal Nyhavn, uno de los imprescindibles que ver en Copenhague en un fin de semana.
Canal Nyhavn, uno de los imprescindibles que ver en Copenhague en un fin de semana.

 

La Sirenita

Probablemente mi mayor decepción de Copenhague. Lo siento, Edvard Eriksen, la historia de la sirenita vigilando la bahía del puerto de Copenhague me encanta, pero la escultura de bronce no estuvo a la altura de las expectativas como para ser el monumento más famoso de la capital danesa. Demasiado pequeña, abarrotada de gente a su alrededor y con el sonido de los múltiples ferries de fondo.

Un entorno que podría ser idílico, pero que más bien anima a verla rápido y marcharse. Nada tiene que ver la imagen de la Sirenita que sale en las guías y la realidad. Aun así, es uno de los monumentos que tienes que ver en Copenhague en un fin de semana.

La Sirenita, icono de la capital danesa.
La Sirenita, la escultura de bronce que se ha convertido en el icono de Copenhague.

 

Ópera de Copenhague

La Ópera de Copenhague es uno de los teatros más modernos del mundo. Inaugurada en 2005, no es tan llamativa como la Ópera de Sídney, pero es uno de los edificios que ver en Copenhague en un fin de semana. Además, muy cerca está la calle Strandgade, a la altura del nº 91 verás unos edificios de diseño alucinantes con enormes cristaleras. Allí los daneses van a sentarse en las gradas para charlar con amigos o tumbarse a tomar el sol e incluso bañarse. ¡Ya sabes que el invierno en Dinamarca es bastante duro y aprovechan cada rayo de sol!

La Ópera de Copenhague, inaugurada en 2005, es uno de los teatros más modernos del mundo.
La Ópera de Copenhague, inaugurada en 2005, es uno de los teatros más modernos del mundo.

 

Christiania

De camino desde la Ópera de Copenhague se encuentra el barrio de Christiania, uno de los sitios más curiosos que ver en Copenhague en un fin de semana. Christiania se considera unilateralmente un estado independiente y está al margen de las leyes europeas. De hecho, al salir del barrio hippie hay un cartel que dice: “estás entrando en la UE”. No quiero ser spoiler, así que solo te adelanto que aquí encontrarás un escenario hippie decadente que seguro te llamará la atención. En torno a 1.000 personas viven aquí autogobernados desde 1971 en coloridas viviendas y disfrutan de un entorno natural precioso con un lago enorme.

Verás graffitis, casas de estilo groenlandés, conciertos y bares y restaurantes mucho más baratos debido a la falta de impuestos. Además, como el consumo de drogas blandas está permitido, verás a la gente comprándola en los tenderetes y consumiéndola al aire libre. La droga dura está prohibida, lo pone en las pinturas murales. En Christiania puedes entrar sin ningún problema, pero las fotos no están bien vistas, así que guarda la cámara y no pierdas ripio de esta curiosa estampa que ver en Copenhague en un fin de semana.

Barrio de Christianshavn

Christianshavn es uno de los barrios más de moda de Copenhague. Está formado por varias islas artificiales y se trata de una zona residencial de clase media con un ambiente náutico muy chulo. La Ópera y la ciudad libre de Christiania forman parte de este barrio. Sus canales están llenos de barcos y casas coloridas al estilo Nyhavn. En Christianshavn también puedes hacer una excursión en kayak por los canales y el puerto de Copenhague. Si te entra sed, no te preocupes porque los bares a pie del canal te sirven bebida sin tener que salir del kayak.

Christianshavn es uno de los barrios más de moda y un imprescindible que ver en Copenhague en un fin de semana.
Christianshavn es uno de los barrios más de moda y un imprescindible que ver en Copenhague en un fin de semana.

 

Christianshavn es una zona residencial de clase media con un ambiente náutico muy chulo.
Christianshavn es una zona residencial de clase media con un ambiente náutico muy chulo que ver en Copenhague en un fin de semana.

 

Meatpacking District

El Meatpacking District se encuentra en Verterbro, uno de los barrios hípsters de Copenhague. Aquí antiguamente se encontraba el matadero de la ciudad. Hoy es un gran polígono industrial con bares y restaurantes modernos, muchos de ellos con un estilo industrial, y carnívoro. Nosotros nos decantamos por Warpigs, un restaurante donde puedes tomar carne muy sabrosa y cerveza artesana a precio asequible. Ya sabéis que Copenhague no es sinónimo de barato precisamente. Si no queréis dejaros los cuartos, otra opción es el mexicano Hija de Sánchez. Y si os gusta la fiesta nocturna, ¡esta es vuestra zona!

Jardines del Castillo de Rosenborg

El castillo de Rosenborg fue construido en 1606 como residencia de verano del rey Christian IV. De estilo renacentista, parece un castillo de cuento. Fue residencia real hasta 1710. Actualmente alberga un museo sobre la historia de la monarquía danesa de los siglos XV-XIX, donde encontrarás desde uniformes hasta coronas y joyas de la época. La entrada al Castillo de Rosenborg cuesta 110 coronas (15€).

Hacía muy buen tiempo cuando fuimos a Copenhague en el mes de julio, así que no entramos en el castillo pero dimos un largo paseo por sus inmensos jardines, donde en sus orígenes se cultivaban frutas y verduras para usar en la cocina del castillo. Sin duda, una de las zonas verdes que ver en Copenhague en un fin de semana.

Además, justo mis fechas de viaje a Copenhague coincidieron con el Festival del Jazz, con infinidad de conciertos al aire libre por toda la ciudad. Fue un lujo poder disfrutar de música en directo en Kongens Have, el enorme jardín que se encuentra junto al Castillo de Rosenborg.

Gente disfrutando en el césped del Festival de Jazz en Copenhague.
Gente disfrutando en el césped del Festival de Jazz en Copenhague.

 

Tívoli

El Tívoli fue fundado en 1843, convirtiéndose en uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo. Tiene alguna montaña rusa para soltar adrenalina, pero sobre todo cuenta con atracciones para los más pequeños. Sus jardines cuidados, la decoración inspirada en diferentes países, como una pagoda o un palacio árabe, la laguna con bancos alrededor para sentarte a disfrutar del ambiente, los conciertos al aire libre y espectáculos acuáticos de luces y colores por la noche hacen del Tívoli uno de los sitios imprescindibles que ver en Copenhague en un fin de semana. Además, es curioso que esté en pleno centro de la ciudad.

La entrada al recinto para adultos cuesta desde 120 coronas (13€) aunque el precio del Tívoli varía dependiendo de la época del año. El precio del billete “All inclusive” para montar en todas las atracciones cuesta 535 coronas (72€). Puedes salir del Tívoli y volver a entrar después, eso sí, ¡no olvides pedir que te pongan el sello a escasos 15 metros de la puerta de entrada principal!

El Tívoli fue fundado en 1843, convirtiéndose en uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo.
El Tívoli fue fundado en 1843, convirtiéndose en uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo.

 

La decoración del Tívoli está inspirada en diferentes países, como esta pagoda china.
La decoración del Tívoli está inspirada en diferentes países, como esta pagoda china.

 

Barrio de Nørrebro

Nørrebro es el barrio multicultural y alternativo de Copenhague y uno de mis favoritos. En este barrio puedes dar un agradable paseo a orillas del lago, ver a familias jugando con sus hijos, gente practicando deporte, otros sentados en un banco leyendo… Nørrebro tiene un ambiente diferente, ya que la mayoría de sus habitantes son estudiantes, artistas y personas de diferentes etnias. La calle principal del barrio se llama Nørrebrogade y discurre por la zona de los lagos que es uno de los sitios que sí o sí tienes que ver en Copenhague en un fin de semana.

La zona de los lagos de Norrebro es un lugar perfecto para pasear y ver la vida cotidiana de los daneses.
La zona de los lagos de Norrebro es un lugar perfecto para pasear y ver la vida cotidiana de los daneses.

 

Calle Strøget

Strøget es la arteria principal de Copenhague y une la plaza del Ayuntamiento de Copenhague con el Teatro Real. Es un auténtico hervidero de gente y un buen lugar si lo que buscas es sentarte en una terraza a tomar algo mientras miras las casitas de colores, comer en algún restaurante o ir de compras. Aunque es una calle muy comercial, no todos los días puedes recorrer la calle peatonal más larga de Europa, ¿no crees?

Recorrer la ciudad en bicicleta

Para aprovechar tu tiempo en Copenhague y visitar el mayor número de lugares posibles, lo mejor sin ninguna duda es que alquiles una bicicleta. En Copenhague hay carril bici por toda la ciudad y los daneses son bastante respetuosos con el turista. Te recomiendo que conduzcas pegado al lado derecho del carril y ellos te adelantarán sin complicación alguna. Aparte de ser un plan saludable, a mí me encantó poderme desplazar como lo hacen los daneses y seguir sus costumbres bike-friendly. Es una ciudad totalmente llana y apenas harás esfuerzo físico, así que te animo a que recorras Copenhague en bicicleta.

Mi medio de transporte para recorrer los lugares más emblemáticos de Copenhague en un fin de semana.
Mi medio de transporte para recorrer los lugares más emblemáticos de Copenhague en un fin de semana.

 

Es importante que te cerciores de que la tienda donde quieres alquilar la bicicleta esté abierta. Sí, parece una obviedad, pero nosotros fuimos a la tienda porque en Google ponía que estaba abierta, y al cabo de un buen rato tuvimos que marcharnos porque no tenía pinta de que fueran a abrir. Finalmente la reservamos aquí, de precio es de las más económicas (75 coronas, el equivalente a 10€ aprox.). Te pedirán un depósito que te devuelven cuando entregues la bicicleta.

Parking de bicicletas en pleno centro de Copenhague.
Parking de bicicletas en pleno centro de Copenhague.

 

En Copenhague hay carril bici por toda la ciudad, por lo que es muy cómoda para recorrerla sobre dos ruedas.
En Copenhague hay carril bici por toda la ciudad, por lo que es muy cómoda para recorrerla sobre dos ruedas.

 

La Rundetårn

La Rundetårn o Torre Redonda fue construida en el siglo XVII por el Rey Christian IV. Ubicada en el centro de Copenhague, en sus orígenes se creó como observatorio astronómico. Actualmente es un monumento histórico que hace las veces de mirador desde sus 35 metros de altura. En su interior hay una rampa de 209 metros de largo que hace siete giros y medio en espiral hasta llegar a la parte más alta. Desde este mirador tendrás la mejor panorámica que ver en Copenhague en un fin de semana.

La entrada a la Rundetårn cuesta 25 coronas (3€).

Desde la Rundetårn o Torre Redonda tendrás la mejor panorámica que ver en Copenhague en un fin de semana.
Desde la Rundetårn o Torre Redonda tendrás la mejor panorámica que ver en Copenhague en un fin de semana.

 

Jardín Botánico de la Universidad de Copenhague

El Jardín Botánico (Botanisk Have), cuenta con 10 hectáreas de extensión y más de 13.000 especies de plantas. El jardín botánico forma parte de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Copenhague y la entrada es gratuita. Estos preciosos invernaderos de finales del siglo XIX son un lugar ideal para disfrutar sin prisa. Activa el modo slow-travel y relájate en mi última recomendación de sitios que ver en Copenhague en un fin de semana.

¿Te animas a visitar Copenhague? ¡Ya me contarás qué te parece la ciudad más feliz del mundo! Para empezar a preparar tu viaje, puedes ir leyendo mis trucos para encontrar vuelos baratos.